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En cada vida, en cada ser, en cada corazón, siempre hay un secreto guardado... es en nuestro invaluable cofre mágico, donde depositamos nuestro tesoro más preciado... Mantengamos la llave escondida en nuestro interior, para que ese sueño que habita siempre en nosotros, se transforme en nuestro mejor aliado y no, en nuestro más temible verdugo... Soñar cada día... nos mantiene vivos... ocultar nuestros sentimientos más íntimos nos ayuda a crecer en nuestras emociones internas porque vivimos con la esperanza de que algún día, ese sueño, pueda convertirse en una realidad... Pero mientras llega ese día tan esperado, permítele a tu alma volar y nutrirse de su propia esencia, disfruta de este lugar preparado especialmente para ti, donde las expresiones van más allá de ser secretas.

sábado, 25 de mayo de 2013

Capítulo 2013, pág 145 de 365.

"Te quiero en mi vida":
Expresar sentimientos es muy difícil. Cuando crecemos empezamos a mostrarlos, en esa dura etapa de la vida llamada adolescencia. Si tienes "suerte" te irá bien, tendrás a quien deseas y cuando tengas que tener edad y madurez suficiente para afrontar una buena hostia, no sabrás por dónde empezar. "Los golpes que no matan son los que te hacen más fuerte, las heridas cicatrizan y no llueve para siempre". Te atreves a confesar tus sentimientos, a querer a alguien, a admitir a una persona en tu círculo más cercano y, o bien no te corresponde, o bien no es recíproco. Esa primera vez duele y hace que tengas miedo. Cuando lo pierdes y con el tiempo se repite la historia, te encierras en tí mismo. Llega un momento en que apreciar/querer a alguien da tanto miedo que prefieres huir y que sea eso lo que te duela, no repetir una mala experiencia. Un día aparece alguien, de malas maneras. Tú no entiendes nada y te sientes mal puesto que necesitas respuesta a tu por qué. Después de momentos de altibajos, de ahora gano, ahora pierdo, las hostias anteriores te hacen tener la madurez necesaria para afrontar el problema, sin miedo. Con dos cojones que se dice. Te atreves a explorar y encuentras algo que te sorprende. Esperabas algo diferente y te vuelve a entrar el pánico porque te sientes bien y no debería ser así. Pero es todo demasiado confuso entonces aparecen las dudas. Te rallas y eso te produce una mala sensación. Es contradictorio. Tu mente dice que no puede ser real pero tú sientes que sí lo es. Es ahora cuando todo lo malo que has vivido trae su parte buena. Tienes paciencia, comprendes la situación y a la otra persona. Hay momentos en que te desesperas, porque decides dejar a un lado el comienzo para poder disfrutar de lo que te hace sentir bien y, sin embargo, no todo el rato es bonito. El dolor a veces aparece, fruto de las circunstancias o del pasado. Pero lo presente te gusta y quieres que esté en tu futuro. La rabia crece cuando no consigues demostrar la sinceridad tan grande que hay en cada palabra, en cada segundo que dedicas, en cada pensamiento. Y es que señores, el amor y la amistad son sentimientos que nunca una palabra podrá describir. Cada uno lo sentimos y lo vivimos de una forma diferente, desde cerca o desde lejos, pero es real. Siempre que lo sientes es real. Si algún día llegas a pensar que no era real estarás equivocado, lo fue. Pero todo lo bueno se acaba y eso no significa que fuera un error, que no fuera real, sino que es efímero. Si duele es porque te importa. Si te importa no dejes que el miedo te lo arrebate. Si tienes miedo lo único que hará que se te pase será aquello que te asusta. Sé tú mismo, con tus defectos, pues la perfección de otras personas que tú deseas, puede que para él/ella sean sus propios defectos. Aprende, vive, siente y disfruta. Porque sin dolor no hay alegría, sin caídas no te puedes levantar, sin amigos no serás feliz.
Y no todas las personas son iguales. Cuando menos te lo esperas aparece alguien que te comprende, que sabe de lo que hablas, que puede describir cómo te sientes antes de que se lo cuentes. Acojona, sí, pero cada historia con cada persona es diferente. Cada uno aporta algo a tu vida, bueno y malo, que te ayuda a crecer y a valorar lo que tienes. No todo el mundo va a desaparecer, a dejarte tirado, a jugártela. Yo también te quiero en mi vida, eres mi gran apoyo y sé que si no estuvieras en ella ahora SÍ lo pasaría mal. Así que espero que el tiempo nos ayude, porque no quiero ser una loca del coño que dice "te quiero" muy "a la ligera". Quiero poder decir, sin que sea una locura, que eres una de mis mejores amigas, de las de verdad. Y quiero poder decirlo porque es lo que siento ahora mismo. Lo eres.

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